Si hay algo que me hace , digámoslo de este modo, vulnerable son mis sentimientos, pero también es cierto que si no fuera por ellos seria de verdad una piedra, así que hay veces que no los reprimo, justo ayer por la mañana tuve uno de esos “ataques sentimentales” aquí la historia.
Ayer tuve que salir a una cita con un compañero de la oficina. Junto con otro despacho vamos a llevar un asunto de gran cuantía pero al tratarse de dos ramas en las cuales cada despacho tiene su especialidad hay que conjuntar esfuerzos y conocimientos, así que ahí fuimos a las oficinas del cliente.
Llegando nos acomodamos en la sala en al cual nos recibieron diciéndonos que “los otros abogados” venían ya en camino ( la verdad es que dada mi insistencia llegamos 15 minutos antes a la cita) en eso una canción que he marcado algunos momentos en mi vida comenzó a sonar, y la ultima etiqueta que puso esta canción en mi memoria fue que salio a relucir ( y cantamos a dueto) el día que conocí a Iván C.
Afortunadamente antes de que yo pudiera agarrar camino en mis pensamientos hasta llegar a las añoranzas llegaron “los otros abogados”. Bien parecidos y simpáticos ambos, al momento de las presentaciones uno de ellos (el que me pareció mas atractivo y de mi edad) saluda y se presenta – Iván- si, ya se imaginaran el escalofrió que me recorrió, porque conozco a un Iván nuevo cuando aún no logro salir del todo del último Iván y mas aun con una canción de fondo que me lo recuerda en un buen momento…si señores el destino es un maricón.
Lo “feo” del asunto es que no puede evitarlo y le mande a Iván C. un mensaje de texto desde mi celular, que a la letra dice: “Tu q eres mas inteligente q yo dime x q suena la canción que cantamos juntos cuando te conocí, cuando me presentan a alguien que se llama como tú…y x q te mando este mensaje?”….la verdad es que él no es dado a contestar los mensajes y hasta lo mande para solo dejar esa pregunta en el aire no espere respuesta, pero resulta que a veces cuando no esperas respuestas es cuando las tienes. Su respuesta fue la siguiente –buena pregunta, me queda grande. Buen día.-
Lo malo. O no se si también sea feo, es que después de su respuesta no puedo evitar pensar y canturrear lo siguiente:
Apuntes y poemas sin futuro
Debajo del repleto cenicero
Unos pasos nocturnos sin apuro
Testigos de una noche de desvelo
Otra noche de desvelo enloquecido
Lamentando el tiempo que te dedique
Porque fuiste del amor un homicida
Tanto trago amargo para quedarme con sed
Y de pronto la respuesta se perfila
En mi sombra agigantada en la pared
Es que mi amor te queda grande
Pues tu no tienes estatura de emociones
Ya ves mi amor te queda grande
Porque minúscula es tu talla de pasiones
Trate, pero mi amor te queda grande
Amante de parodia
Ruin mezquino
Ya se, mi amor te queda grande
Como pude
Invertir mis sentimientos
En tan pobre imitación de amor?
Como pude dar mi oro por tu cobre
Y tener por ti doblado el corazón?
Pretendo conciliarme con la vida
Después de comprender donde he fallado
Fui yo quien no tome bien tus medidas
Le di un amor gigante a un enano
Te ame y me equivoque
No me arrepiento
No creas que me muero de amargura
Por ti no sufriré por mucho tiempo
La herida es también de miniatura
Te archivo a partir de este momento en la categoría de “a la basura”

Es que mi amor te queda grande
Pues tu no tienes estatura de emociones
Ya ves mi amor te queda grande
Porque minúscula es tu talla de pasiones
Trate, pero mi amor te queda grande
Amante de parodia
Ruin mezquino
Ya se, mi amor te queda grande
Bendita sea tu ausencia en mi camino.
Ya se, mi amor te queda grande
Bendita sea tu ausencia en mi camino.
A ver si uno de estos días no me tengo que tragar estas palabrotas.