Si la vida se deja, yo le meto mano
Y si no, aun me excita el oficio.
Una pagina para poder poner en letras todo lo que me gusta y a veces disgusta de esta vida que me estoy montando.
El disco es de verdad un delicia, en esta entrega de 14 canciones, no hay una que no merezca ser escuchada de nuevo una vez terminada, rock y blues perfectamente bien combinados en letras que reflejan aun canta autor despojado de la preocupación de la talla de sus Calvin Klein como lo dice en Viudita de Clicquot. El primer tema a promocionar es Tiramisu de Limón, una canción que recuerda esos buenos momentos Sabinescos de noches de farra por la ciudad encontrándose con mujeres fatal, puritanos y demás personajes que habitan en cualquier lugar del mundo, pero considero justo y necesario aclarar que un disco de Sabina como este, es para escuchar sin importar sencillos promociónales.
Entre los temas roqueros están Crisis y Embustera, el primero una canción divertida e irónica sobre esa crisis económica y mora que se vive de polo a polo del planeta, la segunda un canción dedicada a esas mujeres que una vez que sabemos nos han engañado no queda mas que despedirlas y agradecerles todo lo que a base de embustes nos han hecho aprender.
Nombres Impropios, Virgen de la Amargura, Agua Pasada y Parte Meteorológico, cualquiera de ellos puede pasar a formar parte de las canciones obligadas, ya que cada una de ellas trata el tema del amor/desamor con particular delicadeza pero sin tomárselo tan en serio, con frases como –rompiendo mi promesa de no volver a verte ni en pintura me he sentado a tu mesa-, o –lo peor del amor cuando termina son las habitaciones ventiladas-, -mejor no equivocarse, no me pidas jamás lo que no doy, y siquiera mejor me voy, dijo al terminar de desnudarse-, así que no hay campo para la depresión , mas si para el recuerdo sin rencor.
Vinagre y Rosas es un disco para quienes han amado, y por amor reído y llorado…los que no, por favor absténganse.
