Muy bien ..señores y señoras esto va estar un poco fuerte, así que aparten a los menores de edad, a los acomplejados y resentidos del monitor, voy a hacer una confesión
Estoy enamorado.
De forma tan irremediable que no merezco perdón. Es más, no me importa si esto se va a convertir en amor, de momento y aun contra todos mis pronósticos, que más me da.
OK!!! Ya se, yo lo dije y casi lo jure y es que en serio pensé que ya no me iba a volver a suceder, que ya había aprendido la lección. Pero como podía evitarlo, volví a encontrar cosas maravillosas en cada una de sus imperfecciones; que poder tenía yo, ante alguien que sabe que mas que sexo quiero amor y que además entiende que para conocerme hay que recorrerme. Que para amar mi libertad hay que encerarse en mi prisión.
Es alguien que entendió con una breve explicación, que yo solo veía a los ojos para tristemente encontrar a muchos llenos de vacíos. No tiene, ni enarbola pretensión alguna; no las necesita, su cuerpo y movimientos revelan con claridad lo que quiere, lo que es, lo que busca. No hubo necesidad de poses; ni de su parte ni de la mía.
Sabe que sabe, aunque pocos la saben, y sabe quien es, aunque solo él lo sepa. No intentó convencerme, como esos vendedores que tratan de hacerte creer que lo inútil es lo que más necesitas.
Sólo es él, jamás, permitirá que la responsabilidad de la dicha o la crisis sea solo suya.
Le dan pereza los juegos de poder, sabe que su dignidad y autoestima no se fincan en mí. No quiere ser mi mundo, ni mis necesidades resueltas, no le interesa creerse único y ni siquiera considera esforzarse, por intentar ser lo que yo pudiera creer que es él.
Él no explica y no requiere explicación.
¿Una depresión? le da flojera, ¿y la irá? ni siquiera merece discusión. Su mundo esta lleno de cosas mucho más interesantes que hundirse en un cómodo, complaciente y mediocre estado de conmiseración o estupidez.
Entiende el chantaje, la manipulación y la dependencia como la forma más patética de relación, Comprende que una relación no es un corporativo ni una escuela, no es un experimento ni un intento, y que sobre todo, no es algo eterno ni por mucho siempre feliz y perfecto. No le gustan las relaciones de cuento de hadas, las simbióticas, las esclavizantes.
Es un hombre que tuvo la decencia de no involucrarse con alguien hasta no conocerse el mismo.
Mi mal carácter, mi terquedad, mi independencia y obsesiones le interesan un comino. Mi fascinación por lo oculto, mi necesidad de crecer y mi pasado le intrigan. Lo seducen mis palabras, mi locura, mi malicia, mi extremismo y mi congruente incongruencia.
Y los besos fluyen de forma tal que ahora entiendo lo mediocre de intentos y amantes anteriores; descubrí que con muchos solo sacie mi hambre, porque su carne no me inspiraba nada más. Comprendí el término reciprocidad.
Estoy enamorado.
Y ahora que por fin lo encontré, agradezco que la vida me dio los ojos para verlo, el corazón para apreciarlo y la cabeza para cultivarlo.

Así, que este hombre que con tantos otros solo era un gato jugando a desmadejar el hilo, el que con tantos hombres jugaba, hoy por uno solo, por uno solo se ha puesto en paz, recordando esa sensación de estar completo.