El día de ayer en mi país nos tocó
elegir entre otros al Presidente de la republica para el periodo Diciembre 2012/Diciembre
2018…el resultado para un gran parte de la población fue funesto, el partido
que gobernó por mas de 7 décadas el día de ayer obtuvo la mayoría de votos para
que de sus filas saliera el próximo presidente.
Desde ayer por la noche que se
dieron a conocer los resultados del conteo rápido y hoy que ya el computo de
casillas es casi total, se vive esa sensación de “nos equivocamos”, obviamente
hay quienes celebran el triunfo del PRI, el resto tiene caras largas otros mas están
esperando a que algún imprudente incite a alguna movilización, hasta el momento
que esto escribo eso no ha pasado.
Quiero y debo decir que pese al
resultado, no vale lamentarnos, así como tampoco vale dividirnos, no vale decir
–me da miedo-, ya que miedo es lo ultimo que hay que tener, es el momento de saber callar y estar atento,
escuchar, tener los ojos bien abiertos para poder en su momento alzar la voz
alto y fuerte para decir NO a lo que estamos cansados de tolerar, pero de
verdad, no solo estar indignado hoy y a diciembre olvidarnos, es el momento de
recordar que un Presidente en un MANDATARIO, es el momento de dejar de lado un
color, un logo y reconocernos como mexicanos, todos, los que votaron por el ahora
presidente electo y los que no, porque
aunque de diferentes modos todos estamos en México.
Se dice que el dinosaurio volvió,
será entonces que tengamos que por una vez educar a ese dinosaurio y no
permitirle abusos y desmanes, será momento pues de evaluar su comportamiento,
de cambiando nosotros no seguirle el juego, de decirle yo no me voy a convertir
en ti.
Yo no creo que este u otro vaya a hacer de mi país
un país mejor, si nosotros no cambiamos y trabajamos por en realidad hacerlo
mejor, tal vez tengamos que luchar 6 años, resistir, pero también tenemos que
ser lo suficientemente inteligentes para a momentos dejarnos guiar, para saber
reconocer aciertos y no…llego el momento de dejar de ser PRI, PAN, PRD o lo que
sea, dejar de ser el mexicano que piensa solo en si, llego el momento de
comenzar a ser otro México, el que queremos, el que hemos prometido, el que
hemos dejado estúpidamente en manos de otros para que hagan de él lo que
queremos.
Así que a reponernos del golpe y
la desilusión, es momento de dejar de alardear de un triunfo, es momento de
entender que en este barco llamado México no es un crucero de lujo, ni una
lancha de pescadores a la deriva, es momento de ser, de estar, de no querer que
otros hagan por nosotros lo que nosotros
no, hacemos por nosotros mismos.
Y me queda decir ¡VIVA MÉXICO, en ti, en mi!!!
