Después de cuatro días de descanso, uno no es para que el primer día de volver a la rutina diaria sea, digamos lo mejor que nos pueda pasar, sobre todo cuando el despertador, no importando que te despiertes al ritmo del que es tu disco favorito de momento, siempre ese primer día se necesita, digamos un incentivo extra.
La mañana de hoy, yo tuve mi incentivo extra de la fuente más inesperada, justo antes de poner el primer pie en el piso, vi un extraño movimiento en el suelo, primero pensé en el reflejo de las luces del despertador, o alguna luz exterior, me levante en busca del interruptor de la luz y de pronto dos movimientos mas en el suelo, fue entonces que vislumbré una pequeñita figura en el suelo..y otra mas..al encender las luces lo corrobore, dos pequeños lagartijitos…y al afinar la vista 2 mas….y de pronto apareció mi viejo conocido, el Lagartijo…
Mi reacción igual fue infantil, pero me agache y le extendí la mano y se subió en ella , mientras que yo buscaba una especie de nido..y la encontré en uan esquina de difícil acceso para la escoba y para la punta de mis zapatos también..y ahí estaban conté 5 lagartijitos en total…el lagartijo se bajo de mi mano y se unió a sus crios.
Ya se que cuando un animalito escoge su nido , uno poco puede hacer por cambiarlo a un mejor vecindario, pero bueno ya le construí uno en el cobertizo, espero les guste…que la verdad me da miedo pisar a alguno de los lagartijitos o de plano que se mueran por el efecto de las placas para los moscos o algo así….
Y pues si, la vida ocurre en donde sea, dándonos motivos para sonreír en días que muchos otros solo ponen cara de “volver a la oficina después de cuatro días de descanso”
La mañana de hoy, yo tuve mi incentivo extra de la fuente más inesperada, justo antes de poner el primer pie en el piso, vi un extraño movimiento en el suelo, primero pensé en el reflejo de las luces del despertador, o alguna luz exterior, me levante en busca del interruptor de la luz y de pronto dos movimientos mas en el suelo, fue entonces que vislumbré una pequeñita figura en el suelo..y otra mas..al encender las luces lo corrobore, dos pequeños lagartijitos…y al afinar la vista 2 mas….y de pronto apareció mi viejo conocido, el Lagartijo…
Mi reacción igual fue infantil, pero me agache y le extendí la mano y se subió en ella , mientras que yo buscaba una especie de nido..y la encontré en uan esquina de difícil acceso para la escoba y para la punta de mis zapatos también..y ahí estaban conté 5 lagartijitos en total…el lagartijo se bajo de mi mano y se unió a sus crios.
Ya se que cuando un animalito escoge su nido , uno poco puede hacer por cambiarlo a un mejor vecindario, pero bueno ya le construí uno en el cobertizo, espero les guste…que la verdad me da miedo pisar a alguno de los lagartijitos o de plano que se mueran por el efecto de las placas para los moscos o algo así….
Y pues si, la vida ocurre en donde sea, dándonos motivos para sonreír en días que muchos otros solo ponen cara de “volver a la oficina después de cuatro días de descanso”
