Monday, September 26, 2016

Estoy mal.

Hay días en los que a uno se le acaban los "bien" como respuesta a la clásica pregunta de -¿cómo estás?- y es que yo sé que preguntar es meramente un convencionalismo social y que nadie se quiere quedar a escuchar cómo estás en verdad, pero simplemente se me acabaron los "bien". No se trata tampoco de que pretenda que quien sea que me pregunte se ponga a escucharme, no. 

Pero caigo en cuenta que estamos acostumbrados a decir "bien" aunque simplemente no lo estemos. No sé si sea meramente que contestamos por contestar o tenemos, miedo quizá, a que con decir que estamos mal caigamos efectivamente en cuenta que estamos mal. ¿O será que estamos tan bien que no nos damos ni maldita cuenta de lo mal que estamos? 
Puede ser que sí, puede ser que todo esto lo esté inventando yo. Pero por punto de partida hoy reconozco que no estoy bien. Como dice la canción...tengo derecho a estar mal.

1 comment:

Marijose Pérez said...

Todo el mundo tiene derecho a decir que no está bien si no lo está, aunque yo cuando me preguntan ¿que tal? y el día no es, digamos, bueno, suelo contestar "ni bien mi mal, sino todo lo contrario"
Me está gustando tu blog
saludos