Friday, April 22, 2016

Y SE LLAMABA....NO SÉ


Tenemos en la oficina una pequeña barra/cafetería atendida por una mujer que lo menos es divertida y dicharachera, cosa que hace que la ame!! Pero bueno, el tema es que hoy llegue sin desayunar así que le pedí algo para desayunar pero ella estaba entinan do una canción que si bien no recordé del todo, (Pajarillo de Napoleón, si no la conocen escúchenla)  si me llevo a recordar a alguien muy especial en mi vida alguien que fue ave de paso, a la primera y única prostituta de profesión con la que he estado en mi vida, ok no se espanten ni se asombren yo si probé el chocolate antes de decidir que me gustaba la vainilla, ¿me explico?
El caso es que esa mujer de la cual no se si no recuerdo o no quiero recordar  el nombre, en su momento no supe ver el maravilloso favor que me hizo, ah!! porque no voy a decir que estaba yo poco instruido en las artes amatorias sexuales, no, era yo un reverendo pendejo! Y en ella, con ella, aprendí que soy hombre, ya después acepte que soy un hombre que le gustan los hombres, pero fue con ella que descubrí lo que es el sexo, que hay veces que no tiene nada que ver con el amor, me enseño a tratar aquello que uno desea como si lo amara, y no hay vileza en esto, a todos los que hemos disfrutado del sexo casual nos gusta sentir que no hay prisas, que en esa hora (si no mamen, si dura unos minutos algo no están haciendo bien) se nos entreguen como si nos conociéramos desde siempre y también entregarnos de la misma manera y después a saber decir muchas gracias sin que tenga uno a veces que decir absolutamente nada, a dar un beso de despedida y saber que es una despedida.
                                                                                                                           
Tal vez tuve suerte, puede ser, pero a ti que lees esto y has disfrutado  de la compañía de una mujer que por unos billetes, pocos o muchos que importa, se ha dedicado a ti, el día de hoy, o un día cualquiera regálenle un pensamiento y un agradecimiento, tal vez no sirva de mucho, pero tal vez, solo tal vez ese buen pensamiento le llegue de uno u otro modo y le haga sonreír.



Maquillaje a granel usaba a diario
y vendía la piel a precio caro,
de las ocho a las diez en una esquina,
era joven y piel, era rosa y espina.

Se llamaba ... no sé ... nunca lo supe,
nunca le pregunté...

2 comments:

Tigreton said...

que bonito oye, me gusto eso de tratar aquello que uno desea como si lo amara, y que no hay vileza en esto. Y todo recordadi por una canción, osea maravilloso!
te mando un abrazo

Lucho said...

ESta historia no me la sabía!!
gracias por compartirla!