Friday, October 13, 2006

UN HOMBRE HERMOSO

Dicese del macho de la especie humana al que adoras cuando se marcha porque te encanta verlo de espaladas (o de nalgas, que no es lo mismo, pero es mejor).
Dícese también del bípedo mamífero prodigo en testosterona quien si levanta un brazo cuando viste una playera algo corta, deja ver una perfecta línea de vellos que se pierde debajo de su ombligo. Un Hombre Hermoso se define además porque al sentarse coloca un tobillo sobre su otra rodilla, no porque sea una pose intelectual, sino porque le incomoda el paquete.
Pero el Hombre Hermoso nunca ha llegado al nivel de anabólicos de Arnold Schwarznegger, ni cree que para ser macho-man haya que oler a salami como Chuck Norris, en resumen nunca ha creído que para ser hermoso tiene que ser musculoso, poderoso y feo como el oso.

Un Hombre Hermoso es aquel que tiene boca pequeña y orejas gigantescas (vamonos entendiendo: que te escucha y te deja hablar) Dícese así mismo, que aquel bello mortal que, para vivir en forma integral tanto su parte femenina como masculina, no te roba el espejo ni tus cremas. Que no se siente obligado a gastarse una fortuna en un spa ni en decoración perfectamente combinada en su departamento de metrosexual, tampoco en ropa lujosa y de moda ni en el automóvil mas original del año. Es tierno y apasionado, un Hombre Bello llora, pero solo cuando ya le diste confianza. Y se corta las uñas, pero en ningún caso se pone brillo. Hermoso también es el hombre melenudo (Tipo Rey León y No David Bisbal) que usa shampoo corriente pero con efecto anticaspa.
Ronca, si no tiene mas remedio, pero no en la primera noche. El Hombre Hermoso no usa palillos después de comer y tampoco se los guarda en el bolsillo para cuando este solo. Da lo mismo que sea lampiño o pelo –en –pecho, pero de ninguna manera el hombre hermoso tiene un entrerizo de vellos que forman remolinos en su espalda. Dícese además que un Hombre Hermoso tiene pelos en el culo, los mismos que jamás se asoman por su nariz o sus orejas. Las manos anchas y cuadradas de un hombre bello son las de alguien que ha trabajado al menos un poco y pueden sostenerte y apretarte al mismo tiempo que acariciarte. Sus hombros sostienen el mundo y tu cabeza. Tiene un poco de panza paternalmente sexy. Transpira cuando hace el amor, pero solo lo justo para que resbale tu cuerpo.
Cuando el hombre hermoso entra a la regadera no se frota los huevos con desesperación, y cuando sale no menea el pene cual si fuera cabeza de elefante. El Hombre Hermoso no tiene pezones enormes y puede usar pantalones a la cadera ( que no tiene muy pronunciada), o incluso a la cintura , pero jamás a las axilas.
Es decir que el Hombre Hermoso no es tan perfecto que te acompleje ni tan imperfecto que te avergüence salir con el a la calle.
Aunque Dícese además que entre los treinta y los cuarenta, cuenta con experiencia sexual y sentimental ( lo que es lo mismo…que no venga con baboserias). Es aquel que en la cama cambia de delicado gay a desbocado primate. El que usa cosméticos sin ser loca, punk o metrosexual, y se viste de mujer para una fiesta y si se lo pides, se lleva bien con tus amigos y te quita los zapatos cuando regresas tarde del trabajo.

El Hombre Hermoso pésele a quien le pese en un hombre valiente, piadoso. Es justamente aquel que no tiene que recurrir a los disfraces de la riqueza ni del estatus ni de la inteligencia ni del prestigio ni del poder siquiera al del sentido del humor par compensar su falta de hermosura .

1 comment:

Anonymous said...

Acabas de describir perfectamente a Evelio!!!