No es novedad para nadie, hoy
regresaron a clases todas las escuelas y la escuela cuyo patio colinda con la
sala de televisión del departamento no fue la excepción, no, no lo lamento, al
contario, confieso que ya extrañaba el barullo de los niños entrando a clases,
saliendo a recreo, rindiendo honores a la bandera, digamos que en estos días en
que estoy en casa ayudan a que no me retrase con mis actividades diarias, además
de si, hacerme compañía.
Hoy a la hora del recreo de los
niños no pude evitar asomarme y ver a muchos de los niños jugando con los
regalos que los reyes magos les habían traído el día anterior, la verdad es que
si sonreí al verlos a todos toan contentos y un poco más escandalosos que de
costumbre, en eso estaba cuando de pronto escuche la plática de dos niños, uno
de ellos grito
–¡pues los reyes magos no existen!-
Pensé para mis adentros, aquí está
la clásica escena en la cual un pequeño cabrón le rompe la ilusión a otro y
salva a los padres de seguir en la faena de la noche de reyes para el resto de
sus vidas…nada más lejos de la verdad, ya que el otro niño le contesto
- ¡claro que sí!, ¿entonces quién te trajo tus
juguetes?-
- bueno si existen, pero no son
magos así como dicen-,-¿Por qué?-
La verdad que bueno que pregunto
porque yo igual quería saber porque si tenía juguetes y todo el tema ahora resultaba
que reyes sí, pero magos no.
-¡pues porque si fueran magos de
verdad así como superpoderosos, hoy no habría habido clases!-