Ya sé que hay situaciones en las
cuales no debería de asomar la nariz y meter mi bocota, pero muchas veces no
queda de otra, o al menos así lo veo yo.
El día de ayer de regreso a casa
y tome un autobús, la verdad es que si me sentí algo cansado como para regresar
en bicicleta, y aunque me subí en la terminal opte por irme de pie. Poco a poco
el autobús se fue llenando y en una de las paradas se subió una mujer
embarazada, calculo yo con unos 7 u 8 meses mínimo, ya se imaginaran el tamaño
de la panza de la mujer, y nadie parecía verla, parecía que además de
embarazada la mujer era invisible. Junto de mi estaban sentados una parejita de
novios de los cuales no creo pasaran de los 20 años, asa que se me hizo fácil
decirle al jovencito que iba sentado que por favor le cediera su asiento a la
mujer embarazada, el me volteo a ver con una cara que más que el asiento le
hubiese yo pedido el 32% de los frutos de sus trabajo de hoy hasta el final de
sus días –¿perdón?- me pregunto y pues no me quedo más que volver a decirle que
si por favor podía darle su lugar a la mujer embarazada y lo que me sorprendió
fue la actitud y respuesta de su novia, quien palabras más , palabras menos me
dijo algo como – ¡qué le pasa!¡ mi novio no le va a dar el asiento a nadie, ni
que fuera su hijo o que!, ¡además nosotros venimos sentados desde la salida del
camión!-
Y pues ahí se me salió todo lo
jueputa que puedo ser y dejando mi actitud amable si puse cara de cabrón, alce
la voz lo necesario y le dije mientras me incline hacia ella -mira jovencita, sabes que te va a pasar en la
vida, que vas a acabar embarazada de este…o de otro, y vas a tener una vida en
la cual te van a tratar con desprecio y sin consideración alguna, no porque te
lo desee, sino porque para allá vas, porque por mujeres como tú y esta
actitudes se hacen esos hombres que las maltratan y de los que mujeres como tu
luego se quejan- así que me voltee con el novio que no dijo ni pio y le dije
que se levantara del asiento, ya si lo hizo y de ahí muy amablemente le pedí a
la mujer embarazada que se sentara, ella solo me dijo bien bajito -gracias, no
se hubiese molestado-, yo solo le dije – de nada-. La parejita solo me volteo a
ver y se bajaron en la siguiente parada.
