Lo primero es pedirle al Cardenal Norberto Rivera que se calle, que si de aberraciones vamos a hablar, hay mas en el sacro seno de la iglesia católica que en un burdel, pero vamos que ese no es el tema, así que por favor: ¡guarde silencio!.
El día de ayer se debatieron en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal las reformas al Código Civil del Distrito Federal a modo de que se permita el matrimonio, como tal, entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal, el resultado una aprobación resultante de 39 votos a favor, 20 en contra y 5 abstenciones (aun no entiendo como puede haber abstenciones, pero eso también es otro tema).
No obstante que actualmente existe y esta en vigor la Ley de Sociedades de Convivencia en el DF, esta se quedo “corta” en cuanto a los derechos que un matrimonio como tal tiene, ya que la mencionada ley solo estableció justamente eso, un marco legal para establecer una sociedad de convivencia, la cual no era solamente para personas del mismo sexo, sino para cualquiera que quisiera estar bajo el amparo de esta, sin embargo no se trata de ningún modo de un matrimonio; por lo tanto cabe ahora preguntar ¿Cuál es el beneficio real de estas modificaciones al código civil?.
Los beneficios que se obtienen son los mismos que en cualquier matrimonio heterosexual, abre la posibilidad de obtener obligaciones conjuntas, tales como poder obtener créditos, así como derechos: la seguridad social uno de ellos. En lo particular hay un tema que me preocupa sobremanera: LA ADOPCION, y me preocupa por la misma razón que el que estas modificaciones se lleven a efecto (aun falta que las reformas sean publicadas y entren en vigor, aprox. unos 45 días) me genera cierta reserva, el gay promedio que habita en el DF ve esto mas que como un avance el desarrollo de una sociedad mas equitativa, como una afrenta de decir “si podemos, somos mas y mejores que ustedes” ( como si no lo dijesen ya) y espero estar MUY equivocado, pero ya veremos el cúmulo de “parejitas” que estarán mas que emocionados haciendo preparativos para una boda o bien sacando ficha para ser “los primeros que se casaron en el DF”, sin considerar lo que un matrimonio es en realidad, se que muchos lo verán como una moda, la ultima y mas cara, el casarse para algunos será tan importante como tener facebook o tener cientos de seguidores en twitter. Lo que estoy diciendo en pocas palabras es que nos falta educación ( y no horas aula que conste) para un suceso de este tamaño ( que me huele mas a politiquería que a una verdadera visión de justicia social, pero ese también es otro tema!!!), por ende el dejar abierta la posibilidad de la adopción me resulta por demás preocupante, no porque considere que dos hombres no sean capaces de dar uan buena educación a un infante, sino por el contexto en el que una adopción puede darse, y algunos creerán que exagero, para efecto de que el esposo se quede, será lo mismo que muchas parejas hacen, compramos un perro para tener “algo” en que distraernos de nosotros mismos y que nos mantenga juntos; eso es lo que me preocupa la ligereza con que muchos lo tomaran.
Algo mas, no me malentiendan, estoy feliz de que estas reformas se lleven a cabo, es mas , quiero algún día poder presentar a alguien como “mi esposo”, pero sin embargo no doy brincos de alegría ya que la responsabilidad de hacer buen uso de nuestra libertad no es cosa que se deba tomar a la ligera, seas gay o no.
El día de ayer se debatieron en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal las reformas al Código Civil del Distrito Federal a modo de que se permita el matrimonio, como tal, entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal, el resultado una aprobación resultante de 39 votos a favor, 20 en contra y 5 abstenciones (aun no entiendo como puede haber abstenciones, pero eso también es otro tema).
No obstante que actualmente existe y esta en vigor la Ley de Sociedades de Convivencia en el DF, esta se quedo “corta” en cuanto a los derechos que un matrimonio como tal tiene, ya que la mencionada ley solo estableció justamente eso, un marco legal para establecer una sociedad de convivencia, la cual no era solamente para personas del mismo sexo, sino para cualquiera que quisiera estar bajo el amparo de esta, sin embargo no se trata de ningún modo de un matrimonio; por lo tanto cabe ahora preguntar ¿Cuál es el beneficio real de estas modificaciones al código civil?.
Los beneficios que se obtienen son los mismos que en cualquier matrimonio heterosexual, abre la posibilidad de obtener obligaciones conjuntas, tales como poder obtener créditos, así como derechos: la seguridad social uno de ellos. En lo particular hay un tema que me preocupa sobremanera: LA ADOPCION, y me preocupa por la misma razón que el que estas modificaciones se lleven a efecto (aun falta que las reformas sean publicadas y entren en vigor, aprox. unos 45 días) me genera cierta reserva, el gay promedio que habita en el DF ve esto mas que como un avance el desarrollo de una sociedad mas equitativa, como una afrenta de decir “si podemos, somos mas y mejores que ustedes” ( como si no lo dijesen ya) y espero estar MUY equivocado, pero ya veremos el cúmulo de “parejitas” que estarán mas que emocionados haciendo preparativos para una boda o bien sacando ficha para ser “los primeros que se casaron en el DF”, sin considerar lo que un matrimonio es en realidad, se que muchos lo verán como una moda, la ultima y mas cara, el casarse para algunos será tan importante como tener facebook o tener cientos de seguidores en twitter. Lo que estoy diciendo en pocas palabras es que nos falta educación ( y no horas aula que conste) para un suceso de este tamaño ( que me huele mas a politiquería que a una verdadera visión de justicia social, pero ese también es otro tema!!!), por ende el dejar abierta la posibilidad de la adopción me resulta por demás preocupante, no porque considere que dos hombres no sean capaces de dar uan buena educación a un infante, sino por el contexto en el que una adopción puede darse, y algunos creerán que exagero, para efecto de que el esposo se quede, será lo mismo que muchas parejas hacen, compramos un perro para tener “algo” en que distraernos de nosotros mismos y que nos mantenga juntos; eso es lo que me preocupa la ligereza con que muchos lo tomaran.
Algo mas, no me malentiendan, estoy feliz de que estas reformas se lleven a cabo, es mas , quiero algún día poder presentar a alguien como “mi esposo”, pero sin embargo no doy brincos de alegría ya que la responsabilidad de hacer buen uso de nuestra libertad no es cosa que se deba tomar a la ligera, seas gay o no.